
Esta joya de la arquitectura ha sido revalorizada recientemente
en un nuevo esfuerzo de nuestra Institución.
Una estudiada iluminación escenográfica de los frentes del edificio
realzan su presencia urbana.
|
Fue
una sociedad anónima denomida "La ópera" la que comenzó
la construcción en la esquina SE de las calles Mendoza y Laprida.
El proyecto se abandona al quebrar la sociedad. (1903)
Ese mismo año un ciudadano alemán, Emilio Schiffner adquirió la
propiedad y prosiguió la construcción del teatro con modificaciones,
de acuerdo a los planos realizados en 1903 por el Ing-Arq. Jorge
Goddener
El edificio
que hoy disfrutamos se inauguró en 1904. Su arquitectura posee los
elementos de la tradición clásica, ordenados con la jerarquía correspondiente,
tales como el profundo almohadillado, que pierde fuerza en altura
o el ritmo de los vanos, rematados por arcos de medio punto, que
se reitera arriba con pilastras más finas.
Los detalles
en ménsulas y cornisas se han trabajado con gran valor volumétrico.
En planta alta, en cambio, el proyectista ha destacado la esquina
con un balcón saliente y el ingreso por Laprida con otro de columnas
corintias apareadas que sostienen el pórtico.
El gran volumen
macizo debe haber parecido entonces imponente. Hoy, los edificios
que crecen a su alrededor sumergen su mole chata, con la pequeña
ochava, haciéndole perder distancia en la perspectiva.
|